Informe Escuela Saludable

lunes, 1 de junio de 2009



No me gustan los planteamientos de este señor, no entiendo ¿Somos los de utilería, los recreacionistas, los encargados de logística, o los animadores de un proyecto en el que otros aplicarán sus conocimientos? Somos estudiantes de Comunicación Social Periodismo de la U de A. ¿Lo que me han enseñado en casi tres semestres, tiene relación con hacer carteleras para difundir un mensaje, organizar las sillas para las reuniones con la población de estudio o hacer dinámicas para motivarlos? Eran interrogantes y repuestas que interrumpían mi concentración durante la explicación de las funciones que deberíamos realizar mis compañeros y yo.
En mi desconcierto pensé disfrutar esa primera visita a la institución educativa Fray Julio Tobón Betancur en El Carmen de Viboral, municipio donde se llevaría a cabo un ejercicio con la comunidad estudiantil, y no continuar; Sin embargo, durante el recorrido con mis compañeros hacia el lugar donde estudian los adolescentes que serían nuestro objeto de trabajo, pensé que no todas las experiencias vividas son buenas por lo que estar allí se me convirtió en un reto académico y personal, pues el cambio drástico en la actitud discursiva del encargado del proceso quien provocó en mi las anteriores preguntas, sumado a sus planteamientos acerca de nuestra intervención y a algunos cambios de orden financiero, me aceleraban el pulso.
Días antes a este suceso durante el tiempo de clase llegó Luis Carlos Hincapié, de quien había escuchado hablar antes por medio de Oscar Jaramillo, docente de la materia a la que procuro asistir todos los viernes en la mañana para entender un poco más la articulación comunicación-desarrollo, y entre otras cosas, leer cuentos, frases célebres y poemas de reconocidos escritores que amenizan el espacio y dan lugar a la reflexión. La clase se detuvo por la intervención del portador de una propuesta que todos los estudiantes presentes aceptamos, después de escuchar la exposición del proyecto Escuela Saludable realizado por estudiantes de VI semestre de Medicina de la UdeA, cuyo objetivo general es “fortalecer los vínculos familiares, escolares y sociales de los niños, niñas, adolescentes y familias de la institución educativa Fray [1]Julio Tobón Betancur a través de grupos multiplicadores que generen nuevos espacios de formación e información.”1 En su exposición el señor Hincapié como docente auxiliar del proyecto, nos pidió el favor de participar debido a la necesidad apremiante de apoyo en la transmisión de información y nos indicó la forma de trabajo, en la que deberíamos dividirnos para intervenir uno de los tres grupos de la comunidad a estudiar: Padres, niños y adolescentes, de acuerdo a nuestra preferencia.
No fue el tono manso de una oferta lo que me impulsó a hacer parte del procedimiento sino, la posibilidad de crecer a través de una práctica de campo que aportaría en alguna medida conocimientos útiles a mi formación profesional. Por tanto, las susceptibilidades del primer acercamiento al proyecto tuvieron que menguar, para proceder con el compromiso adquirido de integrar el grupo de trabajo con adolescentes de la institución académica, lo que desde el primer ejercicio exploratorio fue motivante debido a la aceptación de las directivas del colegio, y a los alcances logrados por otros comunicadores en fases anteriores de Escuela Saludable.

Después de la primera visita los estudiantes de medicina integrantes de nuestro grupo de trabajo, nos dieron la bienvenida y nos enviaron el diagnóstico de la fase anterior para contextualizarnos en este proyecto que sintetiza salud y sociedad, donde se manifiesta la importancia de conocer las problemáticas de los sujetos en la edad adolescente, considerándola como etapa crítica en el desarrollo del ser humano y por consiguiente en la construcción de la sociedad, para lo que seleccionaron una población tal como anuncia el objetivo general de la intervención a la población adolescente: “Conocer los factores protectores y de riesgo que influyen en el desarrollo integral de los adolescentes de los grados 8° a 11° en la Institución Educativa Fray Julio Tobón del municipio de El Carmen de Viboral.” 2
Para lograr el objetivo general con los adolescentes, correspondía en esa fase seleccionar un grupo de jóvenes multiplicadores encargados de difundir en la comunidad el conocimiento otorgado por Escuela Saludable. Era ahí precisamente donde los estudiantes de Comunicación Social debíamos cumplir nuestra labor, [2]brindando capacitación mediante talleres de convivencia y comunicación, para que el próximo semestre el grupo seleccionado tenga la habilidad de transmitir sus aprendizajes. Lo curioso es que los estudiantes de medicina mencionaron sus objetivos y planearon la dinámica inicial en la que nuestra función sería hacer una comparsa e ir por cada salón para crear expectativa en los alumnos, y pre-seleccionar a los más participativos que no debían ser más de 40; nos asignaron una tarea de acuerdo a su diseño de trabajo. Aunque nuestro oficio en esta actividad me parecía ridículo porque me sentía como un títere, recordaba a Manuel José Bermúdez en sus clases de expresión oral, pues uno nunca se imagina a qué tipo de público debe enfrentarse y de qué manera.

Para las dos siguientes intervenciones se nos encomendó realizar dinámicas que hablaran de comunicación con el propósito de capacitar al grupo y por su parte los estudiantes de medicina, continuar la selección de alumnos de acuerdo a su participación: “El propósito es implementar actividades lúdicas que dejen enseñanzas acera del tema y que luego ellos mismos puedan reproducir ante sus demás compañeros de clases y de otros grados, como, por ejemplo, el teléfono roto (transmitiendo un mensaje alusivo referente al tema para ver cuánto se distorsiona durante su paso por todos los integrantes del grupo) (…) y otra actividad en la que ellos hagan algo que se puedan llevar como producido de la intervención y que siempre les genere un recuerdo de lo aprendido en ella. La anterior descripción, hae referencia a un modelo de taller de comunicación asertiva planteado por la trabajadora social y que pudiéramos llevar a cabo o, simplemente, tomarlo como referencia para el diseño y elaboración de otro(s). Espero sus inquietudes y comentarios al respecto.(Sic)” 3
Como nuestro objetivo era aprender a través de la experiencia, organizamos para cada encuentro una serie de actividades basadas en los procesos de comunicación. Se pretendía descubrir futuros líderes reproductores de conocimiento en la sociedad, hacerles comprender los alcances de una buena comunicación y las limitaciones que [3]podrían presentarse por falta de ella. Dentro de los conceptos mencionados se indicó que el movimiento corporal es una vía de comunicación, viendo el cuerpo como un medio de transmisión desde el concepto de Mc Lujan “El medio es el mensaje”, y se estimuló al reconocimiento y apropiación del cuerpo dejándolo mover por las sensaciones percibidas a través de la música.
Alegría, salvajismo, sensualidad, paz, melancolía, incertidumbre, son algunos efectos causados en el ser humano de manera inconsciente a través de los sonidos, que nos llevan a actuar de diferentes maneras. De igual modo, la inseguridad que pueda reflejarse en la emisión de un mensaje tiene que ver en algunos casos con la aceptación del cuerpo; por tanto, es necesario reconocerlo y aceptarlo para que lo inconsciente (lo reflejado en el comportamiento corporal) no difiera de lo que se pretende transmitir en un discurso. “La percepción consciente del cuerpo como medio de comunicación por parte de un profesional en el área, y del mensaje que a través de este se comunica, implica trabajar con mayor consciencia para llevarlo desde los niveles cotidianos, domésticos, hacia estados superiores que le garanticen la efectividad. Mientras no se trabaje, apropie y perfile este medio, antes de apoyarlo en otros de más compleja tecnología, la comunicación seguirá no sólo presentando las fallas de origen, por lo general inconscientes, sino potenciándolas en proporción exponencial al medio de apoyo (…) Medio y mensaje funcionan en pareja puesto que uno puede contener a otro.” 4
Mediante ejercicios de observación, atención, concentración y escucha, se enfatizó que lo que se ve es tan importante como lo que se oye para la interpretación de los códigos. La escucha facilita la comprensión de los mensajes. Los intercambios visuales actúan como señal de tráfico para indicar a la otra persona que es su turno de hablar, para controlar la conversación y evitar que hable o para animarla a que se exprese; Además, cambian de acuerdo a la comprensión entre los interlocutores, al grado de confianza, al tema de conversación, a la empatía, a la formalidad, al contexto y a la personalidad. [4]También se habló de las estrategias para lograr un objetivo mediante el trabajo en equipo, en las que debe haber concordancia para llegar a un fin común.
El lenguaje verbal y no verbal encierra las nociones abordadas en las actividades ejecutadas, para evidenciar la importancia de la expresión a través del discurso hablado o escrito y también, por medio de la kinesia, la proxemia y el paralenguaje, procesos que involucran la utilización de códigos.
Mediante la lúdica se resaltaron los conceptos básicos de la comunicación que refieren a los procesos internos del ser humano en la interacción con el otro. Por esto, inicialmente las temáticas se enfocaron en el autoreconocimiento y la autoaceptación, que son claves de la buena comunicación desde cualquier rol, bien sea el de hijo, compañero, estudiante, amigo, entre otros. En los juegos se ponen en práctica principios como la honestidad, el respeto, la cordialidad y el buen trato, con el fin de incentivar la armonía y buena convivencia, que a su vez, facilita los procesos de comunicación en los diferentes grupos sociales donde el ser humano se desempeñe.

La difusión de conocimiento a través del grupo seleccionado para ejecutar la siguiente etapa de Escuela Saludable, conllevó a la elección de ejercicios que estimularan la creatividad para persuadir a la comunidad, proceso que integra aspectos relativos al análisis del contexto con el fin de saber cómo elaborar un discurso para que la recepción de los contenidos sea eficaz.
Para describir los alcances de un discurso bien elaborado, se habló de la manipulación y del abuso del poder, ejecutados mediante el discurso, asunto que abarca nociones como los géneros discursivos y el control de la masa. Acerca del tema, Teun A. van Dijk afirma: “Controlar las propiedades del contexto es la principal forma en que las élites dominantes controlan el discurso. Este control se ejerce seleccionando cuidadosamente quién puede hablar o escribir públicamente o, seleccionando cuidadosamente quienes controlan a dichos hablantes y escritores.” 5[5]Bajo esta temática se estimuló la creatividad de los estudiantes dando posibilidad a la creatividad para emitir información y a la destreza para convencer mediante actividades grupales, que requerían la práctica de lo aprendido en la exposición de sus propuestas donde utilizaron insumos para elaborar objetos alusivos a su discurso.

El entusiasmo manifestado en el grupo objeto durante la realización de los ejercicios, sus aportes y respuestas pertinentes a las reflexiones, permiten inferir el agrado de ser participantes del proyecto y la apropiación de los contenidos transmitidos por el grupo de trabajo. Fue satisfactorio tener una respuesta óptima a las actividades propuestas; sin embargo, en el proceso de formular estrategias de comunicación, es relevante saber que los estudiantes han comprendido y asimilado el propósito de dichas actividades.

Parece ser que las recomendaciones de los estudiantes de medicina fueron pertinentes, o al menos así lo manifestaron después de la comparsa en el primer ejercicio: “PD: Como aliciente, les cuento que hasta la fecha, ustedes y nosotros, somos el equipo que mejor estamos desarrollando las intervenciones del proyecto... palabras de los docentes de comuniación y medicina... ¿Qué les parece?...(Sic)” 6 .Después de la segunda intervención expresaron su satisfacción durante una reunión, en la que hicimos algunas claridades respecto a la mala articulación entre ellos como practicantes y nosotros como grupo de apoyo, lo que generó algunas desavenencias entre los practicantes y los grupos de apoyo, pues nuestra mediación no se trataba de ejecutar actividades lúdicas sino de elaborar un proyecto de comunicación basado en la información previa de los objetivos, donde indudablemente necesitaríamos sus ideas para trabajar con unanimidad conceptual y personal, para lo que recomendamos una mejor planeación.

Más allá de los ejercicios lúdicos sugeridos, como grupo de trabajo nos ocupamos en compartir lo que bajo nuestro concepto era pertinente como profesionales poniendo en marcha el conocimiento recibido en casi tres semestres de estudio. Las nociones teóricas impregnadas a cada actividad, nos dieron la seguridad para exponer ante un público inquieto pero a la vez atento. Los saberes aprendidos y practicados en la universidad nos facilitaron la capacidad de planeación e improvisación. La buena comunicación con los practicantes, su amabilidad y disponibilidad en la participación, fueron un ejemplo de buena convivencia dentro del grupo de trabajo con adolescentes, lo que nos dio tranquilidad. Interactuar y trabajar con mis compañeros de estudio, una experiencia grata que quisiera repetir, pese a los momentos de efervescencia o discrepancias de los que también se aprende, sentí que la mayoría de nosotros se propuso hacer lo mejor.

Ser un medio que transmite conocimiento es una buena recompensa a nivel personal, saber que soy multiplicadora de lo que me da la academia es la mejor satisfacción de un desafío que pasó de ser un taller de animadores a un taller con profesionales en formación.

[1] Objetivo general de Proyecto Escuela Saludable
2. Objetivo general del proceso con adolescentes dentro del proyecto Escuela Saludable

3 Aparte de un e-mail enviado por Juan Camilo Ruíz Marín, practicante de medicina de la Universidad de Antioquia en la intervención a adolescentes en el Proyecto Escuela Saludable, después de la primera visita.

4 Compilación que contiene apartes de los textos de Antoni Vicens: La voz pertenece al cuerpo y de Jean Charmoille: Inconsciente y transmisión, tomados de Internet por el docente Manuel José Bermúdez y contextualizados para acompañar la argumentación teórica de su curso de Expresión Oral 2008-2


5 Teun A. van Dijk. Discurso y dominación. Lección inaugural de la Facultad de Ciencias Humanas Universidad Nacional de Colombia, 17 de febrero de 2004, Bogotá. Traducción: Jennifer Lopera Moreno y Fabio Guerra.
6 Aparte de un e-mail enviado por Juan Camilo Ruíz Marín, practicante de medicina de la Universidad de Antioquia en la intervención a adolescentes en el Proyecto Escuela Saludable, después de la primera visita.

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